De cómo el museo Isabella Stewart Gardner me convirtió a los podcasts
Todo fue culpa de Harry Potter. Luego de negarme por años a leer estos libros de niños, sucumbí a principios del corriente porque la última película cautivó mi imaginación de forma inesperada. Primero, quería leerme sólo los libros que faltaban por hacer en películas pero mi mejor amiga me recomendó, muy sabiamente, que si quería entender la serie, tendría que leerlos todos. TODOS. Hace aproximadamente seis años atrás había leído el primero y no me había impresionado pero, como había notado en veces anteriores, mi amiga tenía razón en la gran mayoría de las cosas que recomendaba asi que compré todos los paperbacks en febrero. Y los leí todos. Corridos. Fueron dos semanas intensas las cuales desataron una pequeña obsesión que posiblemente siga hoy día (me niego a ofrecer comentarios en cuanto a esto ).
Fue así que llegué a los podcasts de iTunes dedicados a Harry Potter, simplemente porque uno de ellos tenía una entrevista con la autora. Mirando la cantidad increíble de podcasts disponibles, encontré uno que me llevó de nuevo a Boston: una serie de conciertos de música clásica en el museo de Isabella Stewart Gardner. Este es y será siempre mi museo favorito en esa ciudad. Es una casa donde se exhiben las obras de arte como si fuesen decoraciones cualquieras. Hay, incluso, un marco vacío de donde se robaron una obra rarísima de Rembrandt.
Cada mes, ofrecían conciertos de música clásica en uno de los salones. Siempre quise ir pero nunca llegué, como tantas otras cosas que siempre tuve la intención de hacer pero que, al fin y al cabo, no hice, quizás por miedo o falta de valor o una combinación de ambas cosas. Pero ahora puedo escuchar los conciertos en mi computadora, traer su inspiración a mi cuarto. Y quizás cuando regrese a Boston algún día, quizás me vista de negro, llegue hasta el museo y me siente en el Tapestry Room a escuchar la música que tanto me mueve e inspira.
Foto: Patio central de la casa tipo villa italiana donde se encuentra el museo Isabella Stewart Gardner.
Mi mamá entra a la cocina, donde me encuentro preparando almuerzo, con el sobre levantado en alto.
- ¿Qué dejaste en la oficina del dentista? - ¡NO!
Lo destrozo luego de arrancárselo de las manos. Dentro: mi wallet. La había perdido dos días antes en Plaza Las Américas cuando fui a comprar unos sartenes que mi abuelo quería. ¿Cómo llegó a la oficina de mi dentista, al que acababa de visitar ese mismo día? ¿Quién la encontró y tuvo la bondad de recogerla y devolvermela?
Le doy las gracias a esa persona anónima, que tuvo la honradez de, no sólo devolverme la wallet sino de no usar el dinero que se encontraba dentro, excepto para pagar por el Priority Mail.
En la astrología, el día en que nacimos se le conoce como el retorno solar porque el sol regresa a la posición exacta en el cielo que tuvo al momento de nuestra entrada a este mundo. Es una forma de completar un ciclo.
Hoy, además de celebrar mi retorno solar, comienzo una nueva década. Como dicen en buen inglés, Thirties, here I come!
Amarte ha sido, desde el comienzo, un ejercicio militar. Yo no soy sargento ni capitán, pero he tenido que aprender de estrategias y tácticas de batallas. Hace unos años descubrí que la guerrilla contigo no funciona. Eso quedó muy claro el día en que llegué a tu ciudad. Luego recurrí a la antigua sabiduría de Sun Tzu, quien dice que es más eficiente destruir al enemigo [es triste que ahora seas mi enemigo y no mi amante] desde adentro. Traté de hacer lo propio contigo. Escondí alguna bomba para aniquilar el ejercito que te protege y rindieras tus armas frente al amor que te ofrecía. Tampoco funcionó.
El castillo que hay a tu alrededor es impenetrable. Las murallas están hechas de una piedra musgosa y, por lo tanto, resbalosa.Sí, sé que he logrado infiltrarme de vez en cuando. Incluso, he logrado ver algo de luz brillar por las comisuras. Esto lo has permitido tú. Nada que ver con los miles de intentos fallidos para penetrar tus defensas.
Así que tuve una idea aún más brillante. Tomé el C4 y lo puse dentro de mi memoria. Destruí tus recuerdos en mí.
Esta canción es un fantasma. A mí no me ha dejado en paz desde que la escuché por primera vez durante mis incursiones nocturnas en VH1. Me he obsesionado con los artistas, con la película (que aún no llega y posiblemente nunca llegará a Puerto Rico...quizás si quitaran por fin a Elsa y Fred), el resto del soundtrack...Contrario a otras canciones que despiertan fantasmas desagradables, esta hace algo que las demás no: me da esperanza.
Les dejo con el video. Falling Slowly ganó el Oscar por Mejor Canción en la pasada ceremonia. Disfruten.
Falling Slowly Glen Hansard & Marketa Irglova I don't know you But I want you All the more for that Words fall through me And always fool me And I can't react And games that never amount To more than they're meant Will play themselves out
Take this sinking boat and point it home We've still got time Raise your hopeful voice you have a choice You've made it now
Falling slowly, eyes that know me And I can't go back Moods that take me and erase me And I'm painted black You have suffered enough And warred with yourself It's time that you won
Take this sinking boat and point it home We've still got time Raise your hopeful voice you had a choice You've made it now Falling slowly sing your melody I'll sing along.